miércoles, 15 de agosto de 2007

Planes futuros

Ya casi es definitivo que viajaré a Colombia. Ayer fui a preguntar cuanto me costarían los pasajes y estaban a muy buen precio.

Son curiosas las vueltas que da la vida. Hace 19 años me monté en un avión con mamá y mis dos hermanos. Mi padre se quedó unos meses más en Colombia para arreglar unos asuntillos y nos reuniríamos en Málaga. De colombia guardo pocos recuerdos, entre ellos ese avión. Yo lloraba y lloraba, algo me decía que no volvería allí hasta mucho tiempo después. Aunque fuese una mocosa de 4 años, sabía muy bien que dejabamos la tierra que me vió nacer.

Hace 10 años lloraba por el regreso a mi tierra. Sí, soy española, pero nací en Cartagena de Índias, y eso es algo que se lleva en el alma siempre. Soñaba con el regreso, como serían las montañas verdes de mi infancia en Bogotá. Y ahora ese graan sueño se cumple. Es curioso como Desde hace seis años se están haciendo realidad cada uno de mis sueños. Algunos ni siquiera se los pedí a Dios, pero al llevarlos en la mente, mi gran Dios los conoce y los hace reales, como regalitos desde el cielo.

Estoy ansiosa con mi viaje... hoy iré a reservar los billetes. Por una parte tengo un poco de miedo, porque es algo nuevo en mi vida, es otro país super diferentes en muchas cosas... pero vale la pena, la vida pasa y ahora es cuando tengo la oportunidad.

Sé que cuando pise suelo Colombiano voy a empezar a llorar y llorar... de felicidad. Me imagino la hora de abrazar a mis tíos, de ver a mi abuelita que hace más de 10 años no veo, y de hecho está muy malita... ya con más de 90 años!!
(Mi abuelita y mi tía Clara)

Tengo ganas de ir al Caribe, a mi Cartagena, de estar todo el día escuchando vallenato! De bailar salsa! Aprender Cumbia! Comer todas las delicias como el agiaco, patacón entre otras cosas las frutas ricas que apenas llegan a españa... Los chontaduros!!!
En fin, viajaré el próximo enero y regresaré en Mayo.

Hay una promesa que Dios me dió hace cuatro años y que en todos los viajes siempre intento llevar presente:
Salmo 121
"Alzaré mis ojos a los montes.
¿De dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene de Dios,
que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero
ni se dormirá el que te guarda.

Por cierto, no se adormecerá ni dormirá
el que guarda a Israel.

Dios es tu guardador,
Dios es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día
ni la luna de noche.

Dios te guardará de todo mal,
él guardará tu alma.

Dios guardará tu salida y
tu entrada
desde ahora y para siempre".


Así es, él me guardará en el camino y en el hogar.

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