
Este cuadro lo ví en el Museo del Prado, hace unos 5 años, en la exposición "Del Greco a Picasso". Es una obra increíble. Fui varias veces a verla y cada vez me enamoraba más, porque cuando lo tienes delante los colores te envuelven, la mirada te llega al alma y no puedes dejar de observarlo.
Si tapas la mitad del rostro con la mano, el lado izquierdo te sonríe y el lado derecho está lleno de amargura. Me encanta como expresa el papel de este personaje literario y cómo transmite su esencia.
Sin duda uno de mis cuadros favoritos teniendo mucha influencia en mi colección "Singultiare".
Pues tienes razon..es un cuadro increible...Impone su mirada..quizás se podría escribir un relato muy bello con esa mitad agridulce y esa otra mitad que sonrie. Me ha gustado mugo. Gracias por enseñarmelo. Besos y qye tengas un buen viernes.
ResponderEliminarHola Gus!!!
ResponderEliminarYa te echaba de menos!! Me alegra que estés de vuelta y que lo hayas pasado tan bien por tu tierra :)
Un besote!!