jueves, 4 de junio de 2009


Este cuadro lo ví en el Museo del Prado, hace unos 5 años, en la exposición "Del Greco a Picasso". Es una obra increíble. Fui varias veces a verla y cada vez me enamoraba más, porque cuando lo tienes delante los colores te envuelven, la mirada te llega al alma y no puedes dejar de observarlo. 
Si tapas la mitad del rostro con la mano, el lado izquierdo te sonríe y el lado derecho está lleno de amargura. Me encanta como expresa el papel de este personaje literario y cómo transmite su esencia. 

Sin duda uno de mis cuadros favoritos teniendo mucha influencia en mi colección "Singultiare". 

2 comentarios:

  1. Pues tienes razon..es un cuadro increible...Impone su mirada..quizás se podría escribir un relato muy bello con esa mitad agridulce y esa otra mitad que sonrie. Me ha gustado mugo. Gracias por enseñarmelo. Besos y qye tengas un buen viernes.

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  2. Hola Gus!!!

    Ya te echaba de menos!! Me alegra que estés de vuelta y que lo hayas pasado tan bien por tu tierra :)

    Un besote!!

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